A Francisco Valls Gallen, se le empezó a gestar su futuro, cuando a sus diez años, sus padres decidieron cambiar de residencia y del Grau de Castellón pasaron a la Villa en la Costa de Azahar. Muy cerca de su casa se encontraba el campo de golf, esa circunstancia fue decisiva para que Francisco se enganchara al deporte del golf.
Dos años después, con doce años ya vivía con entusiasmo e ilusión las jornadas que dedicaba a aprender y practicar el golf, deporte que compartía con el tenis, otra de las actividades deportivas que le apasionan.
-¿Por qué se inclinó por el golf y no por el tenis?
-Son deportes distintos, el golf, requiere más movilidad, yo disfruto mucho andando entre parajes naturales, preciosos, eso invita a centrarte en lo que estas haciendo, a disfrutar, por otra parte, mis amigos se inclinaron también por el golf, así es que el jugar todos juntos, era uno de los factores que influían para seguir ahí, porque lo pasábamos muy bien y nos divertíamos mucho.
-¿Cuando empieza a competir más en serio?
-Contaba con 21 años, en el 2001 como amateur. Empecé a destacar en varios torneos, la verdad es que según pasaba el tiempo iba confiando más en mí, cogiendo mayor confianza y seguridad. Así que me plantee el pase a profesional.
-¿Notó el cambio de amateur a profesional?
-La verdad es que como profesional no me han ido muy bien las cosas, pero una cosa tengo clara, de momento no llevo idea de abandonar, voy a seguir trabajando y esforzándome para lograr buenos resultados. Estoy suficiente mentalizado, motivado e ilusionado, para seguir intentándolo y en eso estoy.
-Desde su condición de profesional, ¿Cómo vive la competición?
-Con mucho interés. Aprovecho las vacaciones y días de fiesta, para competir, también para prepararme y entrenar. Justo el periodo de entrenamiento y planificación para competir es una de las fases que más me gustan. Me diseño un plan de trabajo, estudio el recorrido, me implico mucho en lo que hago y eso realmente me motiva es muy bonito.
-¿La docencia también le va?
-Si, pero ahí se junta también la necesidad de trabajar para ganarte la vida. Ten en cuenta que no tenemos firmas que nos patrocinen y si queremos competir no tenemos más remedio que ganarnos la vida dando clases.
-Desde hace unos años, Benetúser es su pueblo y hogar,...
-Cierto, gracias a Miguel Ángel Requena estoy desde hace tres años en el Club Masía de las Estrellas y me siento como en mi casa.
-¿Imparte clases a niños o adultos?
-Tanto a niños como adultos. Dar clases a los niños es una gozada, a mí me engancha hacer pegar a la bolita a los niños, es muy gratificante. También disfruto dando clases a los adultos, aunque me cansa estar todos los días enderezando codos.
-¿En que pone más hincapié?
-En la constancia en el trabajo y perfeccionar la técnica.
-¿Comentaba que sus comienzos como profesional no fueron brillantes. ¿Ya le va mejor?
-Me dicen que lo voy haciendo mejor en la competición. Me voy sintiendo mucho más cómodo, por lo tanto, ahora no es el momento dejarlo.
-¿En Masía de las Estrellas se siente a gusto?
-Estoy muy bien y agradecido a Pepe Baixauli, porque me dio trabajo en un club moderno y con futuro. Además allí conocí a mi mujer.
-¿Qué significado le da al golf?
-El golf es mi vida. Empecé divirtiéndome y luego disfrutando con la competición. Me gano la vida con el golf, conocí a mi mujer y he logrado estabilidad y me estoy labrando un futuro. No hay duda que vivo para el golf.